En una acción sin precedentes en la lucha contra la explotación sexual infantil en entornos digitales, la Procuración General de la provincia de Buenos Aires ejecutó el miércoles 17 de junio la “Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII”, un megaoperativo que incluyó 121 allanamientos simultáneos en 76 localidades del territorio bonaerense .

El despliegue, coordinado por ocho fiscalías especializadas que funcionaron como nodos de investigación, abarcó prácticamente todos los departamentos judiciales de la provincia, desde el Área Metropolitana de Buenos Aires hasta el interior, incluyendo Bahía Blanca, Junín y Trenque Lauquen .

Cifras alarmantes que revelan la magnitud del problema

Los resultados de la investigación encendieron todas las alarmas. Se identificó a 111 personas sospechosas (106 hombres y 5 mujeres), con edades que van desde los 15 hasta los 75 años. En un dato particularmente preocupante, dos de los investigados son menores de 18 años que compartían material de abuso sexual infantil .

Pero lo que más conmocionó a los fiscales fue descubrir que 6 de los sospechosos desempeñan trabajos con contacto directo con menores, y que 37 niños, niñas o adolescentes convivían con los investigados. Además, se detectaron 4 posibles víctimas directas de abuso sexual infantil .

Tecnología secuestrada y un hallazgo inesperado

Los allanamientos, que contaron con la participación de la Policía Bonaerense, la Policía Federal y la Policía de la Ciudad, dejaron un importante arsenal tecnológico incautado: 165 celulares, 80 computadoras, 160 dispositivos de almacenamiento y dos armas de fuego .

Un dato que llamó poderosamente la atención fue que el operativo incluyó una unidad carcelaria, donde personas ya condenadas por delitos sexuales seguían operando desde su lugar de reclusión .

Un caso que revela la sofisticación del delito

Entre los procedimientos, se destacó el hallazgo de un hombre de 40 años acusado de distribuir material de abuso infantil, que manejaba alrededor de 50 perfiles falsos en redes sociales con identidades de adolescentes. La investigación, que partió de reportes internacionales, encontró en su domicilio dispositivos cuidadosamente organizados y clasificados .

La operación, que partió de 138 objetivos preliminares, representa un golpe contundente contra las redes de explotación sexual infantil que operan en la provincia y demuestra la creciente sofisticación de las investigaciones en materia de cibercrimen .

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