Un grupo de rescatistas españoles desplegó este viernes drones con cámaras térmicas y perros entrenados para intentar localizar a Fabio Ignacio Bastardo Navarro, un niño venezolano de 9 años que permanece atrapado bajo los escombros de un edificio derrumbado desde el pasado 24 de junio, cuando dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela.
El menor se encuentra sepultado aproximadamente a seis metros de profundidad en lo que fue un edificio de 12 plantas en la localidad de Caraballeda, estado La Guaira, la zona más devastada por los sismos. Los equipos de rescate, integrados también por personal de Portugal y Venezuela, realizaron durante toda la mañana pruebas térmicas con drones y evaluaron con perros la posible existencia de signos de vida bajo los escombros. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, los rescatistas no habían logrado hallar pruebas concluyentes de que el niño siga con vida.
La familia de Fabio mantiene la esperanza. Su abuela, Rebeca, aseguró a EFE que el pasado domingo el niño respondió a sus llamados con un silbido y que en la mañana de este viernes escucharon ruidos similares a golpes. El padre, Francisco Bastardo, un marino que se encontraba navegando por el estrecho de Ormuz cuando ocurrió el terremoto, llegó a Venezuela el domingo y declaró: “No pierdo la esperanza de que mi hijo va a aparecer”.
La operación de salvamento comenzó el miércoles por la noche, pero los trabajos se han visto dificultados por el estado extremadamente frágil de la estructura, que presenta nuevas grietas y requiere un aseguramiento previo para evitar un colapso total. El doble terremoto ha dejado hasta el momento al menos 2.595 fallecidos y más de 12.400 heridos, según las cifras oficiales más recientes.

