Será la primera Copa del Mundo en incorporar pausas de hidratación de manera obligatoria, una medida impulsada por la FIFA para proteger la salud de los futbolistas ante el calor y que también modificará el ritmo y la estrategia de los partidos.
El Mundial 2026 marcará un antes y un después en la historia del fútbol. La FIFA confirmó que todos los partidos de la Copa Mundial 2026 contarán con pausas obligatorias de hidratación, que se realizarán alrededor del minuto 22 de cada mitad y tendrán una duración de tres minutos. Esta medida, que nunca antes se había aplicado de manera uniforme en un Mundial, busca proteger la salud de los futbolistas y asegurar que puedan mantener su rendimiento físico durante los 90 minutos de juego.
La decisión surge de un contexto físico y competitivo que cambió de forma acelerada, porque el fútbol profesional exige esfuerzos más intensos, transiciones más rápidas y una velocidad de juego que supera ampliamente a la de décadas anteriores. En este escenario, los especialistas advierten que la deshidratación -incluso en condiciones templadas- afecta reflejos, coordinación, juicio táctico y resistencia, variables que influyen directamente en lesiones y rendimiento.
Hasta ahora, las “cooling breaks” se aplicaban solo en casos de altas temperaturas, pero en la próxima edición, la pausa será obligatoria para todos los partidos, independientemente del clima. Según la FIFA, esto permitirá a los árbitros mantener una estructura de juego más predecible, y a los entrenadores planificar estrategias y ajustes tácticos durante estos breves descansos.
Además de su impacto en la salud de los jugadores, estas pausas podrían cambiar ligeramente la dinámica del partido, ya que cada tiempo se fragmentará en dos segmentos de aproximadamente 22 minutos, con un breve paréntesis en medio. También facilitarán la planificación de transmisiones televisivas y la logística de medios, dado que los parates serán predecibles y uniformes.
